

Carbónvegetalde mezquitey ébano
Brasa que dura, sabor que se recuerda. Seleccionado a mano en el norte de México.


Del árbol
al fuego
El mezquite y el ébano crecen lento en la tierra seca del norte. Esa dureza es lo que nos importa: madera densa, con veta cerrada, capaz de guardar el calor mucho después de que la flama se apaga.
Cortamos solo madera madura, la carbonizamos en hornos de tierra durante días y la seleccionamos pieza por pieza. Nada de acelerantes, nada de rellenos. Puro carbón vegetal, como se ha hecho aquí por generaciones.
El fuego no se improvisa: se hereda.

Fuego
bajo tierra
Corte
Solo mezquite y ébano maduros, cortados a mano en el monte del norte. Nada joven, nada blando.
Horno de tierra
Días enteros bajo tierra y ceniza. El fuego lento saca el agua y deja carbono puro.
Reposo
El carbón respira y se enfría despacio. Así se vuelve duro, seco y sin humo sucio.
Selección
Pieza por pieza. Sin polvo, sin rellenos, sin acelerantes. Solo brasa de verdad.

Brasa
que no
se rinde
Trozos grandes, densos y secos. Prenden rápido, calientan parejo y aguantan la carne, la parrilla larga y la sobremesa.
- Maderas
- Mezquite · Ébano
- Encendido
- 8 – 12 min
- Brasa
- +4 horas
- Presentación
- 3 · 10 · 15 kg

El fuego
es la receta
Calor brutal
Madera densa del desierto: más temperatura, sellado perfecto.
Larga duración
Más de cuatro horas de brasa viva sin recargar.
Sabor ahumado
El perfume del mezquite, imposible de imitar con químicos.
Cero químicos
100% vegetal. Sin acelerantes, sin aglutinantes, sin trampas.
Poca ceniza
Menos residuo, más control, parrilla limpia.
Hecho en México
Familias del norte, oficio heredado, orgullo local.
Enciende
tu parrilla
Venta a mayoreo, restaurantes y parrilleros exigentes. Envíos a todo México.